/ / / / / / / / / / / / / /      Anais Digitais      / / / / / / / / / / / / / /

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  Título
Memoria imaginaria e imaginario documental
Autor
María Marcela Parada
Resumo Expandido
Revisamos el film Hija (2012), ópera prima de María Paz González Guzmán, realización exponente del documental subjetivo contemporáneo en la escena chilena. Una puesta en obra donde el gran tema de la sobrevivencia de las imágenes se cruza con el relato oral familiar y el mecanismo de construcción de una memoria imaginaria individual que sustenta la identidad del sujeto.

Pero vayamos por parte. Convengamos en que, para ser tenemos que narrarnos; aplicar una operación de sentido narrativo sobre el tiempo real en un movimiento en donde la construcción del relato individual entra a cuadro articulando el pasado, primero como inscripción y luego como posibilidad de sentido. Con lo anterior, y si consideramos que el pasado se manifiesta en la memoria a través de imágenes, la memoria imaginaria a la que aquí nos referimos será, como revisaremos, doblemente imaginaria. Por 27 años, María Paz realizadora –quien se expone como María Paz documentalista y como María Paz documentada-, ha vivido con la figura de un padre ausente, un padre que abandonó tempranamente la casa familiar. Un padre –digamos- perdido, y un padre –a su vez- recuperado como imagen en la construcción del relato y de la memoria individual. El caso es que aquí se trata de un padre, en rigor, ficcionado, que la propia madre le ha construido con imágenes prestadas: un profesor que se llamaba Patricio González López y que antes vivía en la ciudad de Temuco, donde la madre vive actualmente. ¿Antes cuándo? Antes, en un tiempo en el que la hija, siendo pequeña, sólo puede configurar como rendimiento del relato oral que la madre ha hecho para ella. Configurar un tiempo y sobre éste levantar la figura de un padre; y luego, en el curso de los años, alimentar ese imaginario; completando –incluso- la falta del padre en el álbum de fotografías familiares con su propia auto construcción.

Es así que la memoria de lo vivido se cruza con la memoria de lo que no puede ser recordado; y aquello que no puede ser recordado, acepta un imaginario de ficción. “Yo dije que yo me había casado, por lo tanto tenía que tener… tú tenías que tener un padre y eso tenía que tener una lógica, ¿te fijas?”, expone en alguna escena la madre a la hija. La chica, seguidamente, le replica a su madre: “Por qué me inventaste a una persona y me marcaste con un nombre que podría haber sido, ahora me doy cuenta, que podría haber sido Pérez, Gómez, García, cualquiera… por el qué dirán yo soy González.” Para entonces, el nombre que nombra -María Paz González Guzmán-, esa secuencia de palabras que fija y otorga procedencia así como un cierto grado de estabilidad al sujeto, se desvanece de forma repentina en un movimiento donde la realidad y la ficción colisionan, se entrelazan y reflectan. La constelación es compleja: el padre que la chica imaginó nunca existió. El origen se derrumba por la ficción que se revela. Y, sin embargo, el padre ficcionado ha conformado, con todo, realidad, en su propia condición imaginaria.

Es así que bajo la premisa narrativa de reconstruir –y hasta remendar- las bases de aquel imaginario de identidad original del sujeto, madre e hija convienen en un proyecto común y emprenden juntas un viaje en busca, cada cual, de un familiar que no conocen. En 80 minutos y por 2.000 kilómetros, acompañamos a las dos mujeres que se desplazan en automóvil desde el sur al norte de Chile, en un registro que se mueve entre el road movie y el documental autobiográfico, y en donde el trayecto físico es también un trayecto de deconstrucción de las imágenes de aquel padre que la madre ha relatado y la hija ha, en consecuencia, edificado. Eliana –la madre- tiene la ilusión de encontrar a su hermana quien, como ella, fue adoptada siendo una niña. María Paz –la hija-, tiene la ilusión de conocer a su “verdadero” padre. El viaje de madre e hija es una suerte de documental sobre la ficción y nos traslada al plano de la reflexión a cerca de la memoria y del encuentro imaginario entre realidad y ficción
Bibliografia

Aprea, Gustavo et al. (2012), Filmar la memoria. Los documentales audiovisuales y la re-construcción del pasado. Buenos Aires: Ediciones Universidad Nacional de General Sarmiento.



Bossy, Michelle y Vergara, Constanza. (2010), Documentales autobiográficos chilenos. Publicación pdf. Chile: Fondo de Fomento Audiovisual del Consejo Nacional de la Cultura y la Artes.



Lagos, Paola. (2012), Desviaciones de ruta: puntos de inflexión en los registros de enunciación de los diarios de viaje documentales.III Congreso internacional Asociación argentina de estudios de cine y audiovisual. Disponible en



Larraín, Carolina. (2010), Nuevas tendencias del cine chileno tras la llegada del cine digital. Revista Aisthesis, No 47. Ediciones Instituto de Estética, PUC Chile.



Nichols, Bill. (1997). La representación de la realidad. Barcelona: Ediciones Paidós.