Voltar para a lista
 
  Título
GODARD Y EL MAYO FRANCÉS
Autor
Alejandro Ventura Comas
Resumo Expandido
En Godard —como en Jim Morrison— se vuelve a encontrar el doble sentido que puede llegar a asumir un mismo insumo proyectivo —objetivado en su correspondiente aparato de adaptación ficcional—, para la estructuración de un mecanismo de adaptación rebelde. En su caso, un aspecto a considerar es como funciona dicho mecanismo para los personajes de la ficción cinematográfica —y por extensión, para los potenciales espectadores jóvenes a los que el realizador pretende llegar—; el otro, es el sentido que adquiere ese insumo para la estructuración del mecanismo del propio artista.

En 1967, un año antes de la explosión del Mayo, Godard presenta una de sus culminaciones artísticas de los años 60: La Chinoise. Se trata de una película que avanza un paso más en el itinerario del cine político militante y es la continuación natural y la superación del discurso político que Godard expuso en Masculin-Féminin pues tiene por tema las alternativas revolucionarias que se abren ante la juventud en la Francia contemporánea. En una primera aproximación, es posible concebir a La chinoise de Godard como la expresión cinematográfica condensada de las variantes de un mismo mecanismo de adaptación rebelde político con las diferentes sensibilidades seudo creativas implicadas e implementadas por estos jóvenes radicales que “interpretan” el filme. El estilo de vida de estos jóvenes parece reducirse a la lecto-escritura, al camuflaje y la pintura de slogans, en un ambiente atiborrado de Libros Rojos de Mao y de frases extraídas de los clásicos del marxismo-leninismo, expresadas a través de una una gimnasia lúdica de interpretación portadora de una cadencia de repetición sistemática y abruptamente interrumpida.

Como en los comienzos de los años 60, con los mods y rockers, los jóvenes de La Chinoise construyen un “nosotros” antisistémico no exento de conflictos interpersonales. Estas serían las variantes conflictivas propuestas de un mismo mecanismo de adaptación rebelde juvenil, radicalmente politizado.

Acá es donde entraría en juego ese doble sentido que puede asumir el concepto de mecanismo de adaptación rebelde del que hablábamos más arriba: uno, para los jóvenes protagonistas; el otro, para el propio artista.

Este velo de extrañeza y confusión que presenta La Chinoise para su interpretación, es una marca de identidad característica de la filmografía del director. Esa confusión “intencional y provocativamente premeditada” estaba ya insinuada en la frase inicial de su segundo largometraje, Le petit soldat (El soldadito, 1960): “El tiempo de la acción ha pasado, comienza el de la reflexión”.

Pero luego, esta apelación a una confusa inacción dio lugar en La Chinoise al grito desesperado que convocaba a una acción revolucionaria concreta e inmediata donde ahora “es necesario confrontar las ideas vagas con imágenes claras”. Más adelante, durante los años 80, el director vuelve a cambiar, y con un golpe de timón, esta “confusión premeditada” adoptará otras formas de irreverencia.

¿Hay en la obra de Godard algún tipo de evaluación crítica sobre las causas de la derrota del Mayo francés? Una vez derrotado el Mayo francés, Godard —tal como realizará años después el movimiento punk al radicalizar el mecanismo rebelde sesentista— sube su apuesta nihilista política y rechaza su cine anterior (inclusive y particularmente el de La Chinoise) en una especie de “giro godardiano”. El mecanismo de adaptación rebelde de Godard —que había entrado en crisis con la derrota del Mayo—, se expresa ahora en esa suerte de “dictadura del amateuriado” de un cine que “emana un horrible ambiente de soledad, irrealismo e irresponsabilidad” porque “son películas intelectuales completamente cerradas sobre sí mismas. Hoy Godard vive aislado en la célula de ese grupo”. Es posible evaluar y comprender críticamente el Mayo francés —el antes y el después— a través de los avatares y basculaciones de un artista-protagonista que hoy ocupa un lugar más que destacado en la historia del cine.
Bibliografia

GUBERN, R.: Godard polémico, Barcelona, Tusquets, 1969.

BERGALA, A.: Nadie como Godard, Barcelona, Paidós, 2003.

GODARD, J. L.: Jean-Luc Godard por Jean-Luc Godard, Barcelona, Barral Editores, 1971.

GODARD, J. L.: Pensar entre imágenes, Barcelona, Intermedio, 2010.

COHN-BENDIT, D.: La revolución y nosotros, que la quisimos tanto, Barcelona, Anagrama, 1987.

MAFFESOLI, M.: El instante eterno. El retorno de lo trágico en las sociedades posmodernas, Buenos Aires, Paidós, 2001.

LIPOVETSKY, G.: La era del vacío. Ensayos sobre el individualismo contemporáneo, Barcelona, Anagrama, 1990.

CASTORIADIS, C.: Los movimientos del 68. En: Dossier de la Revista Relaciones Nº 52, Montevideo, Uruguay, 1988.

COSTA, P., PÉREZ TORNERO, J. y TROPEA, F.: Tribus urbanas. El ansia de identidad juvenil: entre el culto a la imagen y la autoafirmación a través de la violencia, Barcelona, Paidós, 1996.

VENTURA, A.: Juventud y cine. De los jóvenes rebeldes a los jóvenes virtuales, tesis doctoral inédita, 2018.